Este
domingo 1 de diciembre comenzó el adviento, nombre que se les
da a las cuatro semanas que preceden a la Navidad, como una oportunidad
para prepararnos en la esperanza y en el arrepentimiento para la llegada
del Señor.
En
la misa hubo bendiciones para las mamás embarazadas, los niños
y se bendijierón las coronas de adviento.
Les
dejamos un material para que preparemos en este adviento nuestro corazón
y nuestro espíritu para la llegada de Jesús.

EL
SENTIDO DE LA CORONA DEL ADVIENTO
EN NUESTRO AÑO JUBILAR DE SCHOENSTATT
Con este símbolo de la corona, sencillo y dinámico, se
trata de ir creando una actitud de espera, y de preparación a
la venida de Cristo Jesús, Luz y Vida para todos. En medio de
un mundo secularizado, que tiende a celebrar la Navidad en claves meramente
comerciales, la corona puede ser un pequeño símbolo de
los valores que los cristianos y nosotros los schoenstattianos vemos
en estos días.
La
corona de adviento tiene forma de círculo para recordarnos
que Dios no tiene principio ni fin, reflejando su unidad y eternidad.
Nos ayuda también a pensar en los miles de años de espera
desde Adán hasta Cristo; nos hace tomar conciencia que venimos
de Dios y a Él vamos a regresar.
A nosotros
los schoenstattianos nos hace tomar conciencia que estamos en un año
jubilar y que este es un ADVIENTO en el que anhelamos una nueva irrupción
de gracias, una nueva irrupción de la Alianza de Amor que Dios
nos regaló en nuestro Santuario original. Es un ADVIENTO que
prepara nuestros corazones para que la Mater y el Padre Fundador nos
regalen nuevamente a Cristo, a Jesús Niño a través
de la Alianza de Amor en el Santuario y en nuestros Santuarios –
Hogar; que éstos sean un PEQUEÑO BELÉN donde nazca
el Niño Jesús, trayendo en sus manitos el gran regalo
de la Alianza de Amor para todos aquellos que tomen contacto con nuestros
Santuarios y a quienes encaminemos a este gran Milagro de la Alianza
con nuestra Mater.
Con esta
Corona de Adviento:
PREPAREMONOS
A VIVIR UN ADVIENTO JUBILAR y una NAVIDAD JUBILAR:
• El
follaje verde perenne de la Corona de Adviento representan
que Cristo está vivo entre nosotros; su color verde nos recuerda
la vida de gracia que recibimos cada vez que nos acercamos a los Sacramentos,
cada vez que renovamos nuestra Alianza de Amor, cada vez que visitamos
nuestro Santuario. Los sacramentos y la Alianza de Amor nos regalan
cobijamiento en Dios, transformación y crecimiento espiritual,
nos regalan el fuego y la fuerza para entregar a otros el gran don de
la Alianza.
•
Las cuatro velas representan los cuatro domingos de Adviento.
La luz de estas velas simboliza la luz de Cristo que desde pequeño
buscamos y que nos permite ver, tanto el mundo de afuera como nuestro
mundo interior.
Oraciones
para celebrar este Adviento jubilar
1º Primer domingo de Adviento
En esta 1ª semana unidos espiritualmente al Santuario original,
nuestra fuente de gracias, agradecemos una vez más el Obrar de
nuestra Mater en Schoenstatt y en nuestra familia personal y le ofrecemos
nuestros aportes al capital de gracias:
• Cada
uno pone (o escribe) su aporte al CG cerca de la corona o del Pesebre.
Rezamos juntos:
Encendemos, Señor, esta luz en este primer domingo de Adviento,
para mantenernos despiertos y en pie, a la espera de Cristo que ya viene.
Señor, para que en nuestro entorno seamos testigos claros de
tu luz
y motivos creíbles de esperanza,
¡Ven, Señor, Jesús!
2º Segundo domingo de Adviento
En esta 2ª semana, queremos regalar a nuestra Madre y Reina en
el Santuario, el espíritu de los primeros congregantes…Así
creció Schoenstatt ; Por el camino de un serio esfuerzo por santificar
el día cotidiano, por vencer nuestros propios límites,
para dejar que la Mater pueda pulir nuestro carácter, ofrecerle
unidos a Ella, todos nuestros esfuerzos.
• Cada
uno pone (o escribe) su aporte al CG cerca de la corona o del Pesebre.
Rezamos juntos:
Deseamos, Señor, que con esta segunda luz que encendemos,
Seamos una pequeña Luz de tu presencia,
para todos aquellos con quienes nos encontremos.
Equilibra y allana nuestras vidas, Señor,
para que seamos contigo
luz atrayente y seductora,
¡Ven, Señor, Jesús!
3º Tercer domingo de Adviento
En esta 3ª semana agradecemos la audacia en la fe de nuestro Padre
Fundador y de los primeros congregantes. Ellos creyeron en esa primera
Alianza de Amor y la Madre de Dios descendió a nuestro Santuario.
Que en esta semana, podamos agradecer todo lo que Ella nos ha regalado
en nuestro camino de Alianza y podamos conducir a otros a nuestro Santuario
para que muchos puedan experimentar ese “¡Qué bien
estamos aquí¡ ....”
• Cada
uno pone (o escribe) su aporte al CG cerca de la corona o del Pesebre.
Rezamos juntos:
Encendemos, Señor, esta tercera luz
Muy cercanos ya a la Nochebuena.
Queremos dar testimonio de tu Luz, Señor,
como hizo Juan el Bautista,
No somos nosotros la Luz, pero sí los testigos
de la Luz verdadera venida a este mundo
Deseamos, Señor,
con esta tercera luz que encendemos,
que el fuego de tu Espíritu encienda
nuestros corazones
y los convierta en luminarias para los demás.
Quema en tu hoguera, Señor,
Toda la paja de nuestros deseos materiales
Y danos un corazón que vea
las necesidades de nuestro prójimo
para compartir con él lo mejor que somos y tenemos.
Para que te anunciemos
como buena y gozosa Noticia para los hombres, te imploramos:
¡Ven, Señor, Jesús!
4º Cuarto domingo de Adviento
En esta 4ª
y última semana, a las puertas ya de NAVIDAD, la Nochebuena en
que nace Jesús, queremos honrar y agradecer de manera especial
a quien le debemos todo en Schoenstatt, a nuestra querida Madre y Reina
tres veces Admirable de Schoenstatt
Con Ella hemos sellado una Alianza de Amor y en este Adviento, hemos
querido estar junto a nuestro Padre y fundador que nos enseña
con su propia vida, ese amor sencillo y cálido a la Madre de
Dios y a su Hijo Cristo Jesús.
• Cada
uno pone (o escribe) su aporte al CG cerca de la corona o del Pesebre.
Rezamos juntos:
Encendemos, Señor, esta cuarta luz,
Porque Te necesitamos, Cristo, a Ti,
Luz Viva y Verdadera,
para aclarar e iluminar los caminos
que nos conducen a Ti.
Enciende tú, Señor,
nuestras lámparas que te esperan,
cargadas del aceite de nuestras mejores obras.
Que Te alumbremos, como María,
Aurora del Sol naciente,
en nuestras palabras y obras
para luz del mundo y de los hermanos
Para que así sea, Luz de Luz,
Dios verdadero de Dios verdadero,
¡Ven, Señor, Jesús!
Navidad, en un Año Jubilar de la Alianza de Amor es fiesta de
Luz: “El pueblo que caminaba en las tinieblas ha visto una gran
luz”. La Virgen María, nuestra querida Mater nos trae nuevamente
a Cristo Luz del mundo. Ella, el 18 de Octubre de 1914 nos iluminó
y nos llenó de esperanza. Por eso, con Ella y nuestro Padre decimos:
¡Ven, Señor, Jesús!
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