¿Quienes Somos?

El Santuario Cenáculo de Fundación de Schoenstatt Agua Santa es un santuario mariano nacido del movimiento apostólico de schoenstatt.

Se Fundó y construyó en 1968, mientras se esperaba que el Padre Kentenich fundador del Movimiento viniera el año 1969 a bendecirlo. El 15 de septiembre el Padre Kentenich partió al schoenstatt eterno y al año siguiente para su cumpleaños se bendijo el Santuario bajo su mirada paternal, desde el cielo y para siempre.

Recordemos siempre su promesa “ quien me busque me encontrara siempre en el Santuario
Posteriormente se requirió un trabajo de esfuerzo de los fundamentos civiles del santuario y así como la Providencia permite la creación de una pieza de encuentro con el fundador. De esta manera nuestro padre será por siempre el fundamento de este santuario.

¿Qué es Schoenstatt?

Schoenstatt es un movimiento apostólico, nacido en el seno de la Iglesia, para ser, con la Iglesia, alma del mundo. De un mundo lleno de Dios y de Cristo, porque es un mundo mariano. De un mundo fraternal y solidario, porque lleva impresa en su alma el alma de María.

Schoenstatt es un Movimiento apostólico de formación y educación en la fe, en el cual participan sacerdotes y personas consagradas, pero mayoritariamente está conformado por laicos, que se organizan en distintas comunidades, presentes hoy en los cinco continentes.

Schoenstatt es un lugar de gracias

Esto es lo esencial y constitutivo del Movimiento de Schoenstatt. Antes que ser un movimiento de ideas o una organización, es un lugar de gracias original. El corazón de Schoenstatt es la alianza con María en el santuario. Allí, María, la Madre y Reina Tres Veces Admirable, ha establecido su "taller" de educadora; allí acoge y transforma a sus hijos y desde allí los envía como apóstoles al mundo.
Schoenstatt, como lugar de gracias, ha llegado a ser centro de un amplio y universal movimiento de peregrinos, donde miles de personas buscan en María la fuerza de la gracia de Cristo, la luz de la fe para ver su vida según el plan de Dios y el impulso y la energía para su compromiso apostólico.

Schoenstatt es un movimiento de renovación religioso - moral del mundo en Cristo

Es un movimiento apostólico de renovación. No es una comunidad vuelta hacia sí misma, sino que posee un marcado carácter apostólico. Quiere despertar en sus miembros el impulso apostólico y educarlos para el compromiso en su medio y allí donde les sea posible actuar como fermento en la masa. Como movimiento de renovación y apostólico, Schoenstatt es un movimiento de educadores y de educación de la fe. La acción que ejerce María en el santuario tiene como finalidad dar a luz espiritualmente a Cristo en cada persona y en cada comunidad, hacer que Él tome forma en nosotros hasta que logremos la madurez como cristianos adultos en la fe. Esta acción de María -que debe contar con nuestra activa cooperación- conduce a una profunda renovación religioso - moral personal, la cual es base, motor y seguro de la transformación de la sociedad y de las estructuras que la conforman.

Schoenstatt es un movimiento de Iglesia

Schoenstatt es un movimiento nacido en el seno de la Iglesia y al servicio de ella. Por ser un movimiento profundamente mariano, Schoenstatt ha querido caracterizarse, como su fundador, por un marcado amor a la Iglesia, de la cual María es Madre y prototipo. Se siente y quiere ser parte viva de la Iglesia y colaborar activamente en la realización de su misión post-conciliar. Su carácter mariano lo lleva a fomentar la unidad de la Iglesia: Junto con entregar al Pueblo de Dios los dones que ha recibido, Schoenstatt desea a la vez acoger y dejarse fecundar por la vida que Dios suscita en otras comunidades y movimientos de Iglesia. Busca así aunar fuerzas y fomentar su coordinación para que la Iglesia entera sea alma del mundo nuevo.

Schoenstatt es una Familia, organizada federativamente

Es "Familia de familias". Unidos por la alianza de amor con María, sus miembros se saben y se sienten entrelazados por los lazos de su amor maternal y llamados a ser hermanos. Por eso, más que definirse como una organización, Schoenstatt se define como una familia, célula viva de una Iglesia llamada a ser Familia de Dios. En una época de desintegración, de división, violencias y odio, quiere luchar con la Iglesia por la unidad de los hombres para hacer de nuestro mundo un mundo más fraternal, más justo y humano.

La Familia de Schoenstatt cuenta con diversos tipos de comunidades de acuerdo a la forma y grado del compromiso apostólico comunitario y de autoformación de sus miembros. Sus tipos fundamentales son: los Institutos Seculares (6), las Federaciones apostólicas (7), las Ligas Apostólicas diocesanas (11) y el Movimiento popular y de peregrinos. Fuera de los Institutos que están organizados a un nivel internacional, todas las otras comunidades de Schoenstatt poseen una marcada organización diocesana, a disposición de la Iglesia local en los lugares donde está presente. Estos diferentes tipos de comunidades y formas de pertenecer a Schoenstatt manifiestan el espíritu del Fundador que quería que en Schoenstatt se diera una gama tan amplia de posibilidades de integrarse a el como las tiene la misma Iglesia: Schoenstatt quiere acoger a cada persona en su propia originalidad.

Schoenstatt posee una espiritualidad original

Schoenstatt siente que los rasgos centrales de su espiritualidad responden a las exigencias de la época actual y a los caminos y derroteros trazados para la Iglesia en el Vaticano II, y ve en la realización del espíritu del Concilio una misión especial.

La alianza de amor: centro de la espiritualidad de Schoenstatt

Como ya lo hemos mencionado, la fuente y el centro de la espiritualidad de Schoenstatt es la Alianza de Amor con María. El P. Kentenich entiende la alianza de amor como una forma original de renovar el compromiso asumido en el bautismo, donde el cristiano se incorpora personalmente a la historia de salvación. La alianza de amor implica en la espiritualidad de Schoenstatt otras dimensiones que la concretan y hacen eficaz:

La santidad en la vida diaria
La espiritualidad instrumental
La fe práctica en la Divina Providencia
La santidad de la vida diaria


"Hacer lo ordinario extraordinariamente bien por amor a Dios". Queremos que la Virgen nos ayude a encontrarnos con el Dios de la vida y a responder a su llamado en la vida cotidiana. Queremos asegurar así la unión de fe y vida. El P. Kentenich señala esta santidad de la vida diaria como camino para superar el "drama de nuestro tiempo": la ruptura entre Evangelio y cultura, entre lo divino y lo humano (cfr. EN, 20).

La espiritualidad instrumental
María quiere educar a sus hijos para usarlos como instrumentos en sus manos, y de este modo transformar el mundo en Cristo. De allí nace una fuerte conciencia de misión, de saber que el Señor nos necesita para su labor evangelizadora y que en la entrega a Él -despojándonos de todo lo que nos aprisiona y haciéndonos plenamente hijos- nos hacemos con Él, padres, señores de la historia (cfr. DP, 322).

La fe práctica en la Divina Providencia
La fe práctica es el mensaje que proclama la presencia y la acción de Dios en el acontecer humano y en la vida concreta de cada ser humano. Dimensión en la espiritualidad schoenstattiana que asegura y desarrolla su dinamismo histórico.