SCHOENSTATT

El Movimiento de Schoenstatt se cuenta entre los más antiguos de los "movimientos y nuevas comunidades" de la Iglesia Católica. Fue fundado por el Padre José Kentenich (1885 - 1968).

La palabra alemana "Schoenstatt" se compone de dos partes: "schön" -que significa lindo, bello- y "statt", que significa "lugar". Su nombre deriva del lugar donde surgió: Schoenstatt, es un barrio del pueblo de Vallendar, próximo a Coblenza, Alemania. A 60 kilómetros al sur de Bonn, donde el río Mosela vuelca sus aguas en el Rhin, se halla la vieja ciudad de Coblenza, que remonta sus orígenes al tiempo de las legiones romanas. A 7 kilómetros al norte de Coblenza, sobre la margen oriental del Rhin, se juntan las pintorescas casas del secular pueblito de Vallendar. Junto al mismo, en el pequeño valle, el Padre José Kentenich se desempeñaba, desde 1912, como director espiritual en el Seminario Menor de los Padres Palotinos. Se había propuesto formar, en sus jóvenes educandos, "personalidades recias, libres y sacerdotales".

En abril de 1914 los jóvenes fundan una Congregación Mariana. En julio de ese año es puesta a su disposición una pequeña capilla, dedicada a San Miguel Arcángel, que estaba abandonada en el valle.
La fundación tuvo lugar el 18 de octubre de 1914, en el "Santuario Original", una modesta capilla consagrada a la Sma. Virgen. Schoenstatt interpreta esa fundación como una "Alianza de Amor" según el modelo bíblico de la Alianza de Dios con los hombres.

En su plática del 18 de octubre, el Padre Kentenich les propone su "secreta idea predilecta", su "audaz pensamiento": "quisiera convertir este lugar en un lugar de peregrinación, en un lugar de gracia, para nuestra casa y toda la Provincia alemana y quizás más allá. Todos los que acudan acá para orar deben experimentar la gloria de María...".

La Alianza de Amor con la Sma. Virgen, y la consiguiente vinculación al "Santuario Original", se convirtieron en eje de Schoenstatt en cuanto centro de espiritualidad, y en eje y hogar espirituales del Movimiento apostólico internacional de Schoenstatt.

La Sma. Virgen, la mujer que está cerca de Dios y de los hombres, desempeña un papel central en esa Alianza de Amor. Mediante dicha Alianza, en la cual es muy importante la mutua responsabilidad de los aliados, se le pide a la Sma. Virgen que obre especialmente en Schoenstatt como madre y educadora de los cristianos, y los conduzca así hacia un amor a Dios y a los hombres que sea profundo y vital, y capaz de proyectarse en la vida diaria..

Hoy Schoenstatt es centro internacional y espiritual del Movimiento de Schoenstatt, presente en más de 110 países. En todo el mundo existen unos 200 centros de Schoenstatt con su correspondiente "Santuario de Schoenstatt", copia fiel del Santuario original que se alza en Schoenstatt/Vallendar. Schoenstatt acompaña y forma a varios millones de personas en su camino de fe, sobre todo mediante la "Campaña de la Virgen Peregrina de Schoenstatt", surgida en 1950 en Brasil. A través de esta Campaña, la Iglesia va en busca de los hombres con una pastoral misionera y de encuentro.

La espiritualidad de Schoenstatt está marcada decisivamente por la fe en la conducción divina en la vida diaria y por un organismo de vinculaciones a personas, lugares e ideales.

Ya décadas antes del Concilio Vaticano II el P. Kentenich percibió con claridad que la Iglesia necesitaba personas y comunidades que estuvieran formadas desde lo interior de sí mismas y no por el entorno que las rodeaba; personas y comunidades que en el "espíritu de los hijos libres de Dios" supieran decidirse personalmente por Dios. Schoenstatt considera que una de sus principales tareas es mantener vivo el espíritu del Concilio Vaticano II y ayudar a plasmarlo cada vez más en la realidad de la Iglesia.

En la labor concreta se trata de crear las condiciones pedagógicas que promuevan una fe que cale en la vida cotidiana. Junto con otros medios prácticos para la educación de la personalidad, la espiritualidad de Schoenstatt ofrece sobre todo una formación sustentada en la vida misma: en los acontecimientos, los hombres, los encuentros, el Dios de la Vida nos habla y llama a obrar concretamente.

En la Alianza de Amor y en la vinculación a los diferentes Santuarios de Schoenstatt, los hombres hallan un hogar en el amor misericordioso de Dios que es fundamento firme para la actividad apostólica. Se entregan al amor redentor de Cristo que impulsa hacia la acción evangelizadora. Tal como lo acentuara el P. Kentenich en armonía con el Concilio, el objetivo es modelar el mundo desde adentro y en el Espíritu Santo, llevar en sí mismo la atmósfera religiosa y encauzarla hacia el entorno.

De este modo Schoenstatt procura generar un clima en el cual crezcan hombres, cristianos, que se decidan libremente, que tomen iniciativas, conscientes de la responsabilidad que tienen para consigo mismos, para con los demás y para con el mundo, que se alegren de la variedad de vocaciones y carismas.

Los miembros del Movimiento trabajan en una gran cantidad de proyectos educativos, asistenciales, actividades en el campo de las misiones, la cultura y la política, particularmente en colaboración con otras comunidades religiosas e iniciativas de la Iglesia.

SCHOENSTATT EN CHILE

Schoenstatt en Chile nace por la intercepción de los Padres Palotinos recién llegados de schoenstatt a La Parroquia San Luis, parroquia que fundada por los Padres Pallotinos Irlandeses en 1890.
En 1935 llegó como párroco el Padre Klepper. El participó, en el desarrollo del Movimiento de Schoenstatt en Alemania.
Fue este sacerdote quien inició grupos de formación con un grupo de mujeres jóvenes entre señoras y universitarias de la acción católica y instaló el cuadro de La Mater tres veces admirable de schoenstatt por primera vez en chile junto a la capilla bautismal de la Parroquia San Luis.
Los grupos de la Acción Católica funcionaban en ese entonces en la Casa Pasaje Quinta Nº 28, actualmente es la Casa de Acogida de María Ayuda.

En el año 1940, el grupo de fundadoras, dirigentes de la acción católica, en su anhelo de servir mejor a la iglesia organizadas por la Sra. Rosita B. de Durney, solicitan ”clases de formación” a la señorita Benedicta Daiber, quien les transmitió fielmente el mensaje de Schoenstatt.
Rápidamente fue germinando la semilla y crecieron en amor a la MTA y al Fundador, vinculándose espiritualmente al santuario original.
El grupo de fundadoras sello su Alianza de Amor con la Mater el 15 de Mayo 1942.
Los primeros grupo de juventud, comenzaron el 1944 con jóvenes asesorados por el Padre Benito Schneider. Luego trajeron a sus pololos y amigas comenzando así la Juventud Femenina.
Testigos de esta historia es Isabel Ravei, del grupo de las Rosas, quien integro el primer grupo de matrimonios que se formó con los jóvenes que se habían casado.

El Padre Kentenich pisó tierra chilena por primera vez el 23 de junio de 1947.

Decidió ir a Valparaíso, pues el sabía de la existencia de la señoras. Esto fue un poderoso llamado que unido a su amor de Fundador e intuición de Pastor lo llevo rápidamente a la ciudad puerto.
En la tarde del 27 de Junio de 1947, el Padre Kentenich se dirigió a la sede de la Acción católica, donde estaba reunido el grupo de señoras, dándose así al pequeño e histórico acto.
Primero el Padre Kentenich les hablo acerca de la historia de schoenstatt y del ideal de mujer. A continuación, durante el té, el Padre tomó contacto más estrecho y personal con el grupo. Las señoras le contaron como este se constituyo y le platicaron algo de su historia, espacialmente de la fecha en que se habían ofrecido a la santísima Virgen.
El Padre se quedo profundamente conmovido al constatar que dicho ofrecimiento había sucedido el mismo día en que él, estando en el campo de concentración de Dachau, estuvo en máximo peligro, ya que fue destinado a los transportes de inválidos, es decir condenado a morir en al cámara de gases, habiéndose salvado gracias a la intervención de un guardia conocido de él.
Esta coincidencia de fechas resonó en el alma del padre kentenich a la luz divina y percibió la profundidad schoenstattatiana de las primeras señoras y el misterio de elección que recaía sobre ellas. Esto fue tan admirable, que lo impulsó a realizar un acto inédito fuera de Alemania, el lugar original: FUNDAR EL MOVIMIENTO EN CHILE, lo que se lleva acabo con un acta de fundación

Acta de Fundación del Movimiento de Schoenstatt en Chile.

El viernes 27 de junio de 1947, a las 16 hrs., en la Casa de la Asociación de mujeres de la acción Católica, Pasaje Quinta Nº 28 Valparaíso; el Rev. Padre José Kentenich, P.S.M y fundador de las Hnas. Marianas; en presencia del Rev. Padre José Kogel, superior de los pallotinos en Santiago, del Rev. Padre Federico Amberger, cura párroco de San Luis; de Rvda. Madre Georgina Wagner,superiora provincial en Chile; de la Rvda. Madre Ursula, Provincial de Uruguay; y las siguientes personas: Sras. Luisa M. de Vallejo, Javiera Ch. de Le Roy, Nora P. Bostelmann, Claudia de Smith, Blanca de Acrostizaga, Aída Hager, Laura de Bergeot, Julia E. de Winter., Lucy de Elizalde, Ana de Riveros, Rosa B. de Durney y Srtas: Rosa calvo, Luisa Durney, María Andueza, Pilar Moreno y Ruby Yuong; declaró fundado el Movimiento Apostólico en Chile y las personas nombradas y abajo firmantes, miembros fundadores.
El Rev. Padre Kentenich hizo notar tres puntos que las fundadoras debían tener siempre presente:

1º Que la misión de schoenstatt es una misión divina por eso no habría de fijarse en lo débil de sus instrumentos; sino siempre aspirar a subir más alto confiando en la Madre Tres Veces Admirable.

2º Recordar siempre que éramos fundadoras y por lo tanto pesaba sobre este grupo una gran responsabilidad.

3º Que éramos élite, así que deberían ser siempre los miembros del Movimiento Apostólico destacarse del común de la masa, donde quiera que se encontrasen.

El Padre Kentenich en las tres ocasiones en que visito Valparaíso, en el año 1947 y 1948 llego a la Casa Menna. En la capilla de esta casa el Padre, junto a la naciente Familia de Schoestatt corono a la Mater, el 9 de noviembre de 1948, como reina de Chile y el Universo.

Este fue el hogar que acogió al Padre, este fue el Valparaíso que él conoció con sus cerros y casitas frente al mar. Desde aquí el Padre y Fundador contempló el mar con su mirada de Profeta, pensando seguramente en las generaciones futuras, nosotros hoy; desde aquí pudo soñar con la Iglesia de las nuevas playas.
Mirando nuestra pequeñez, pero confiando en tu poder y en tu bondad, te pedimos: implora para nosotros hoy las gracias de la Fundación.

Bellavista

El 22 de julio de 1951 en la Parroquia, luego de un retiro redactaron y firmaron el Acta de Fundación de la Obra Familiar en Chile en lo que era en ese entonces Es así como crecía y desarrollaba “La Familia”. Santuario cenáculo de fundación.


El Santuario Cenáculo de Fundación se construyó en 1968, y se esperaba que el Padre Kentenich viniera el año 1969 a bendecirlo. El 15 de septiembre el Padre Kentenich partió al schoenstatt eterno y al año siguiente para su cumpleaños se bendijo el Santuario bajo su mirada paternal, desde el cielo y para siempre.
Recordemos siempre su promesa “ quien me busque me encontrara siempre en el Santuario
Posteriormente se requirió un trabajo de esfuerzo de los fundamentos civiles del santuario y así como la Providencia permite la creación de una pieza de encuentro con el fundador. De esta manera nuestro padre será por siempre el fundamento de este santuario.

 

 

Revivamos la historia de entrega, abnegación y solidaridad que encontró el padre en las primeros fundadores y así asumamos nuestra misión de construir nuestro terruño.
Somos de las mismas ramas que acompañaron al padre y fundador en la hora histórica en que nace el movimiento de Schoenstatt.