SANTUARIO HOGAR

 







 

 

 

 

El viernes 20 de abril se realizo la Bendición del primer Santuario Hogar del 2013 damos nuestras sinceras felicitaciones al Matrimonio de Marta y Edgardo por su voluntad, entrega y disposición. Esperamos con sincero corazón como decía el lema de su Santuario Hogar que sea un "remanso de paz" y de paz a todos los que lo visitén.
A continuación les dejamos algunas reseñas en que consiste un Santuario Hogar.

I. ¿En qué consiste y cómo se gesta un Santuario Hogar?

Como matrimonio invitamos a María, para que establezca en nuestro hogar su trono de gracias, tal como lo hizo en el Santuario de Schoenstatt, y nos regale en él las gracias del cobijamiento profundo en el corazón de Dios, de la transformación interior en Cristo Jesús y de la fecundidad y envío apostólicos en la fuerza del Espíritu Santo. De este modo nuestro hogar se transforma en un Santuario-Hogar de la Madre y Reina tres veces Admirable de Schoenstatt.

Esto implica básicamente dos hechos:
Primero, una acción de parte nuestra: una invitación a nuestra Madre y Reina para atraerla a nuestro hogar por medio de nuestras contribuciones al Capital de Gracias, ejerciendo así una "suave violencia" sobre Ella.

Y, segundo, una acción de parte de María: Ella quiere establecerse en nuestro hogar para regalarnos las gracias específicas que regala en el Santuario de Schoenstatt.

a) Nuestra invitación a María a través de las contribuciones al Capital de Gracias
Las mismas leyes que se dieron en el proceso de gestación del Santuario de Schoenstatt se vuelven a cumplir en la gestación del Santuario Hogar. Para que ella se establezca en nuestro hogar, de acuerdo al modo como se gestó el Santuario de Schoenstatt, se requiere nuestra cooperación, nuestro amor traducido en obras.

Todo en Schoenstatt surge o se debilita dependiendo de la acción de María y de nuestra acción expresada en contribuciones al Capital de Gracias. Es lo que expresa el gran lema de la Familia de Schoenstatt: "Nada sin ti, nada sin nosotros". Así también sucede con nuestro Santuario Hogar.

b) La acción de María en nuestro Santuario Hogar
María establece su morada en nuestro hogar para regalarnos en él las tres gracias que regala en todo
Santuario de Schoenstatt:

• la gracia del arraigo o del cobijamiento,
• la gracia de la transformación y
• la gracia de la fecundidad apostólica.

Nos regala estas gracias a nosotros como matrimonio y como familia, de acuerdo a nuestra originalidad y misión propia.

• La gracia del cobijamiento o del arraigo en el corazón de Dios

Pedimos a María que ella nos regale estar en Dios, arraigarnos en el corazón del Padre Dios, como esposos cada uno. Le pedimos que nuestros hijos lleguen a tener su corazón en Dios; le pedimos que nuestra familia viva una profunda fe práctica en la Divina Providencia.

Imploramos en nuestro Santuario Hogar que nuestro diálogo con Dios, nuestra oración, sea constante e íntima. Que no nos dejemos llevar por la atmósfera materialista y superficial que nos rodea.

De este modo, nuestro hogar se convierte en una auténtica Iglesia doméstica donde se palpa la presencia de Dios y de María y constantemente se eleva el corazón hasta él en la plegaria familiar y de los esposos.

• La gracia de la transformación.

María quiere darnos en nuestro Santuario Hogar la gracia de la transformación interior . Pero no así en general, sino esa gracia que requerimos como esposos, como padres como familia, para realizar el plan que Dios tiene con cada uno personalmente y como familia total..

Por eso la vivencia del Santuario Hogar requiere que tomemos conciencia de lo que Dios nos pide como matrimonio y como familia. Mucho nos ayudará, en este sentido, tener un ideal de matrimonio y de familia.

Así experimentaremos vivamente la dinámica de la Alianza de Amor entre nosotros y ella. A su vez nuestras contribuciones al Capital de Gracias deben corresponder o ser congruentes con lo que nosotros necesitamos para crecer y superarnos cada día, pero que sin la gracia y ayuda de María no podríamos lograr.

• La gracia del Envío y Fecundidad Apostólica.

María nos quiere regalar también la gracia del envío y la fecundidad apostólica. Si ella nos cobija, nos transforma como personas, como matrimonio y como familia, es para convertirnos en una levadura destinada a fermentar la masa.

Ella quiere irradiar su gloria desde el seno de nuestro hogar. Quiere hacer de él –en la medida en que nosotros abrimos sus puertas– un lugar de encuentro con ella y con Dios; un auténtico "lugar de salvación", una "isla" en medio de la tormenta del mundo actual, un "arca" donde muchos encuentren refugio y esperanza.

Cada vez que salimos de nuestro Santuario Hogar, llevamos su mensaje y su gracia dondequiera que vayamos. Como matrimonio y familia, nos sentimos auténticamente enviados por María desde nuestro Santuario Hogar.

El Santuario Hogar se proyecta, por lo tanto, en nuestro medio, y así también se ve enriquecido con la presencia de otras personas y otras familias. Todo ello nos estimula para llevar a María mayor número de contribuciones al Capital de Gacias y emprender nuevas tareas apostólicas.

¡La fuente de gracias del Santuario original es "multiplicable"! Schoenstatt ya se puede extender por el mundo entero, rodeándolo de una "red de santuarios filiales" que se anuda en el Santuario Original, de cuyas gracias se alimenta!

- El Santuario Hogar se anuda en el Santuario Original y se alimenta de él, participa de su misión y de sus gracias.

- El Santuario Hogar forma parte de esta "red de Santuarios"

- El Santuario Hogar enriquece en forma original la corriente de gracias que fluye de los Santuarios.

- Desde el Santuario Hogar, María quiere transformar el mundo, a partir de mi propia familia.


II. ¿Cómo nace el Santuario hogar?


“Es durante el periodo de exilio del padre en Milwaukee, cuando nace el Santuario hogar.
Allí trabaja en la parroquia alemana y se hace cargo de un grupo de matrimonios cada vez más numeroso, con los que se reúne los lunes por la tarde a partir del año 1956 hasta el año 1965 en que volvió del exilio.

Ellos le plantean diferentes problemáticas:
matrimoniales, sobre la vida de la familia, educación de los hijos, cómo se organiza la
familia si ambos cónyuges trabajan, etc.

Él, poco a poco, va desgranando toda una riquísima pedagogía matrimonial y familiar que es lo que hoy conocemos como "Las charlas de los lunes por la tarde". A partir de 1962 se incorporan matrimonios más jóvenes, con hijos pequeños y es, a partir de este momento, cuando nuestro padre desarrolla una pedagogía familiar muy actual, respondiendo a preguntas que los matrimonios le hacen.

Surge una inquietud muy concreta sobre "si existe algo así como un ideal de familia, un
ideal para nosotros como familia de Schoenstatt". El padre responde: "sí tal ideal existe"
y a partir de ahí desarrolla y explica cuál es el ideal de una familia schoenstattiana, (charla de 13 de agosto de 1962, Milwaukee). Dos familias inmediatamente, piden al padre permiso para comenzar la búsquedade su ideal de familia..."Estaba esperando este momento por mucho tiempo", dice el padre, "cuánto me alegro de que ustedes tengan ese deseo de buscar su ideal de familia" .

Estas familias se ponen a trabajar, proponen un plan familiar, cada miembro conquista un símbolo del Santuario en su aspiración al ideal y, cuando están preparados, invitan al
Padre a su casa. Quieren que él vea su situación familiar y que invite a la Sma. Virgen a
su hogar, tal y como hizo el 18 de octubre de 1914... "y a ver lo que pasa". Quieren que la Sma. Virgen "tome posesión de su hogar". Esto ocurre el 14 de octubre de 1963. Allí se bendice por primera vez un Santuario del hogar.